viernes, 1 de diciembre de 2017

La BSO de El Señor de los Anillos, una obra maestra

El otro día un amigo me pasó unos vídeos de Youtube que explican con todo lujo de detalles las bandas sonoras de las tres películas: La Comunidad del AnilloLas Dos Torres y El Retorno del Rey. Me ha parecido que el chico del vídeo ha hecho un trabajo tan bueno, lo ha explicado tan bien y se lo traído tan bien, que sería un pecado no incluirlo en mi blog. Si tenéis un poco de tiempo libre y sois unos apasionados de la música como yo, estos vídeos no tienen pérdida. La banda sonora ya me parecía buenísima antes, pero después de escuchar el análisis y las explicaciones de  Jaime, el trabajo de Howard Shore ha ascendido a obra maestra. Me hace muy feliz ver que todavía queda gente (joven) que dedica su tiempo a la música y al arte en general, tratando de hacer ver a los demás que las cosas no son así porque sí, y que todo tiene una explicación.

Aquí os dejo estos fantásticos vídeos:








martes, 21 de noviembre de 2017

La otra saga fantástica que me marcó

En entradas anteriores, he hablado en muchas ocasione de cómo El Señor de los Anillos se convirtió en un importante referente para mí desde mis primeros años de vida y de por qué me parece una obra tan estupenda. Para mí esta trilogía siempre estará por encima del resto de novelas (refiriéndome a novelas de fantasía únicamente, por supuesto.


Pero no sería justo decir que mi pasión por la literatura fantástica se debe exclusivamente a la obra de Tolkien. Hubo otra saga que hizo que me asomará aun más al mundo de las novelas fantásticas: Crónicas de Beñgarath, que leí cuando tenía 10 años. A partir de este momento, si yo ya tenía predilección hacia la fantasía, este género se convirtió en mi favorito. David Eddings abrió una puerta en mi vida, y gracias a ello he tenido la oportunidad de leer novelas muy buenas (y otras no tan buenas, todo sea dicho).

Recuerdo que empecé a leer el primer libro, La senda de la profecía, cuanto estaba pasando por un muy mal momento y sentía que necesitaba escaparme. Decidí abrir el libro que me había prestado mi tía, para ver si podía olvidarme un poco del asunto que me tenía preocupada. Y funcionó. Me pasé 4 literalmente 4 horas seguidas leyendo, incapaz de levantar la vista del libro. Mi abuela me decía que parase un poco, que me iba a volver tonta de tanto leer. Me alegro de no haberla hecho caso ese día.

El caso es que encontré en la lectura el alivio que yo necesitaba, y desde entonces se ha convertido en mi método infalible contra el estrés, la ansiedad y la depresión. Infalible, eso sí, hasta que tengo que cerrar el libro y volver al mundo real.

Con esta entrada no pretendo decir que la saga de Crónicas de Belgarath (y sus continuación, Crónicas de Mallorea) sea una obra maestra, ni mucho menos, es simplemente una buena novela de fantasía porque sabe levantar un muro temporal entre el mundo real y el mundo del libro. Y creo que todos necesitamos eso en algún momento. Además, si quieres animar a alguien para que se interese y se asome al mundo de la literatura fantástica, esta puede ser tu novela (o tal vez acabe odiando la fantasía, nunca se sabe). Es una lectura muy rápida y sencilla, tal vez demasiado. Pero para los niños o para alguien que no lee nunca es perfecta. No está a la altura de El Señor de los Anillos ni de lejos, ni siquiera le llega a los talones. Pero aun así, recomiendo esta serie.


lunes, 13 de noviembre de 2017

Razones por las que amo El Señor de los Anillos

Como ya mencioné en la página de presentación "SOBRE MÍ", desde que era pequeña he crecido con la famosa saga de Tolkien; desde los 3 años ya me sabía de memorieta todos los diálogos de las películas, y además  mi padre en lugar de leerme cuentos de princesas me leía El Señor de los Anillos antes de irme a dormir. Así he salido yo. El caso es que se podría decir que llevo siendo una friki de la saga toda la vida (y cuando digo friki es friki, de esos que tienen muñequitos de acción y esas cosas de raritos). 

Podría haberme dejado de gustar cuando crecí, pero no fue el caso, sino que me admiración fue aun a más: en mi cabeza cobraron significados muy profundos determinados detalles de los que no era capaz de darme en mi infancia. Además, me puse a leerme los libros en serio, porque seamos sinceros, el lenguaje que utiliza Tolkien se hace difícil de entender para una niña de 5 años. 

A lo que voy; quiero mencionar algunos de esas conclusiones o significados que le he encontrado tanto a los libros como a las películas a lo largo de estos años.


- Fidelidad de la película respecto al libro. Este es uno de los aspectos más externos pero por los que estoy bastante agradecida, y es que la trilogía cinematográfica de El Señor de los Anillos (no incluyendo por tanto a El hobbit), dirigida por Peter Jackson, es muy fiel a la esencia de los libros de Tolkien, tanto al paisaje en el que se ambienta la acción como a la identidad y personalidad de los personajes. Y es que para mí, que soy muy crítica con las adaptaciones cinematográficas de novelas, es un gustazo encontrarse con una saga de películas que no te decepcionen. Y ahora que la plataforma Amazon tiene planeado lanzar una serie de televisión de esta saga (con el objetivo aparente de ganar muchos billeticos y superar a Juego de Tronos), muchos fans nos tememos lo que está por venir.


- Vivir la aventura en mi propio ser. Tolkien escribió una obra brillante capaz de hacernos ver lo que ven los personajes con todo lujo de detalles con nuestros propios ojos y sentir las emociones, la angustia, el miedo, la tensión, pero también el júbilo por el que pasan los personajes de la historia. Se trata de una atmósfera envolvente capaz de hacernos olvidarnos de todo lo demás, de viajar a la Tierra Media para encontrar un alivio momentáneo a los problemas a los que nos enfrentamos en la vida real. Esto es lo que hace que muchas personas seamos incapaces de desenganchar la vista de las páginas del libro y que releamos la saga una y otra y otra vez.

- Rescata el ideal de héroe. El éxito que alcanzó El Quijote supuso de alguna forma la muerte de la figura de los caballeros; valientes, fuertes, dispuestos a hacer el bien y ayudar a los demás. La obra de Cervantes puede interpretarse de varias formas, aunque la más típica es la de la burla hacia las novelas de caballerías y los héroes tradicionales. Yo personalmente opino todo lo contrario: creo que lo que realmente pretendía el escritor con esta obra no era presentar a Don Quijote como un loco, sino como un cuerdo en una sociedad de locos, una sociedad en la que el poder, la riqueza y las propiedades estaban superponiéndose a los tradicionales valores morales de honor, honra, justicia, bondad, piedad, ayuda al prójimo... Quijote era la representación de estos valores, que a ojos de los demás eran una estupidez. Tolkien lo que intenta es limpiar la mancha que se ha creado en torno a estas figuras y volver a acercarnos a los héroes dispuestos a luchar contra el mal y ayudar a los demás.


- La lucha eterna entre el bien y el mal. En mi opinión, las buenas obras literarias son aquellas que sirven para cualquier lugar y tiempo. Por ello considero que El Señor de los Anillos es una gran obra: se centra en la lucha de las fuerzas del bien, representadas además por gente sencilla y pequeña como son los hobbits, contra el poder de un Señor Oscuro que pretende gobernar el mundo a través de un anillo capaz de mover voluntades, que es deseado por muchos. Pero no se produce una lucha entre las fuerzas absolutas del bien y el mal, sino que los personajes evolucionan, tienen momentos de crisis, tienen defectos humanos, a veces son egoístas... Es decir, los personajes (sobre todo los protagonistas "buenos") no representan la idea absoluta del bien; tienen una caracterización humana y una profundidad psicológica, no son estereotipos benévolos ni malvados, sino que tienen rasgos de ambos (aunque obviamente son mayoritarios los rasgos positivos en su caso). Podríamos trasladar esa lucha a nuestra sociedad actual, en la que el dinero controla nuestros actos y nuestra voluntad, o a tiempos pasados, en los que no era el dinero, sino las tierras y el poder los que estructuraban la sociedad.

- Carácter alegórico. Hay quienes consideran que Tolkien lo único que pretendía era crear una historia que entretuviese a los lectores, sin ir más allá, pero yo no estoy de acuerdo en absoluto. Hay pruebas de que la novela está plagada de símbolos, algunos los he mencionado ya y otros no porque tampoco quiero extenderme demasiado, otros tal vez ni siquiera los haya identificado... El caso es que hay ejemplos de sobra para demostrar que detrás de la historia se esconde un significado más profundo, una crítica, una opinión...


Estos son algunos de los muchos motivos por los durante estos años mi interés y mi amor hacia las obras de Tolkien (y sus adaptaciones para la gran pantalla) han aumentado en vez de ir a menos, y tengo muchos más que se me olvidan (así es esto de escribir; cuando te pones, no se te ocurre nada). En este tiempo, me he topado con muchos listillos (de los cuales, seguramente la mayoría ni siquiera ha leído los libros) dispuestos a criticarlas sin fundamento alguno. Quiero decir, te pueden parecer pesadas, aburridas, demasiado largas, o que simplemente no sean tu estilo; pero una cosa es eso, que es completamente razonable y respetable, y otra muy distinta es decir que son "simples golosinas para descerebrados, sin sentido ni objetivo alguno. Literatura basura para atontar a las masas". Yo no soy violenta, para nada, pero cuando me encuentro con este tipo de personas, diciendo este tipo de estupideces, de verdad que me entran ganas de clavarles un piolet en la cabeza.

Nada más que decir. Hasta otra.







jueves, 2 de noviembre de 2017

Mi ranking de videojuegos fantásticos


Como toda buena friki, también juego a videojuegos. Se oye mucho decir que los videojuegos lo único que hacen es atontonar a los jóvenes y formar individuos incapaces de reflexionar y pensar por si mismos. Estoy completamente de acuerdo, en el caso de que se dedique demasiado tiempo a ellos. Pero lo cierto es que yo no me paso todo el día jugando a videojuegos ni mucho menos; yo la lectura, siempre por encima de todo. De todas formas, hay momentos en los que simplemente se necesita desconectar un poco de todo, incluso de los libros, dedicar un tiempo a no pensar. Pero sin pasarse.

Los shooter no son lo mío, y no porque sea una manca eh. No, no, para nada, es solo que prefiero otro tipo de juegos. El Battlefield no es para mí. Siendo una devoradora de libros de fantasía, es lógico que también me gusten los videojuegos de fantasía (en cantidades digeribles). Aquí dejo una lista de mis videojuegos fantásticos favoritos, aunque no voy a entretenerme mucho dando mi opinión personal de cada uno, simplemente voy a explicar un poco de qué tratan.


8. Castlevania



Esta serie, cuyo primer videojuego fue lanzado en 1986, guarda cierta relación con la novela Drácula, con un ambiente similar y algunos personajes que también aparecen en el libro. Trata de una guerra entre los descendientes de la familia Belmont y el Conde Drácula. La saga es un clásico, que cuenta con más de juegos. Obviamente no los he jugado todos, ni mucho menos, pero con solo jugar tres ya está en mi lista de favoritos. Probablemente se deba a que me gusta mucho también la novela en la que está inspirada, y de hecho la he leído varias veces.

6. Sombras de Mordor


Supongo que no es una gran sorpresa que en mi lista figure un videojuego ambientado en el universo de Tolkien. No se trata de la historia de El Hobbit ni de El Señor de los Anillos, sino que narra unos hechos que sucedieron entre estos dos libros. El protagonista es un montaraz llamado Talion, que es asesinado junto con su familia por un siervo del Señor Oscuro, Sauron. Sin embargo, es resucitado por el espíritu de un guerrero elfo que le ayudará a vengarse de sus enemigos en la tierra de Mordor.


5.World of Warcraft

Difícil no conocerlo. No hace falta ni explicar de qué va. Solo voy a decir una cosa al respecto: Alianza 4ver.



4. Final Fantasy XII


De los títulos que he jugado de esta saga sin duda mi favorito. 


3. Dark Souls

Juegazo que nos transporta al mundo de Lordran, en el que nuestro personaje va recogiendo pistas para conocer la verdad sobre el destino de los no-muertos. Eso si, más difícil imposible.


2. The Elder Scrolls V: Skyrim

Sin duda, el mejor juego de rol que he jugado en mi vida. O mejor dicho, al que todavía sigo jugando, porque tiene una infinidad de misiones secundarias a parte de la historia principal. Al menos una vez a la semana meto el CD en el ordenador y me convierto en un sangre de dragón para salvar (o destruir) la tierra de Skyrim. Literalmente, estoy en busca y captura en todas las ciudades de todas las comarcas.




1. The Legend of Zelda: Ocarina of Time

Si fuera completamente sincera, llenaría esta entrada únicamente con títulos de esta serie. Literalmente. Pero no era plan, así que he puesto otros videojuegos que también son comestibles.
Me ha costado seleccionar un favorito de esta saga, pero al final me he decido por el Ocarina of Time porque fue el primer juego al que jugué y por ello le tengo un cariño especial. Aunque hay otros títulos que también he disfrutado mucho, como el Majora Mask, Wind Waker, Twilight Princess (amado por muchos, y odiado también por muchos)... Creo que nunca me cansaré de estos juegos, mi corazón estará siempre en Hyrule. A no ser que la caguen mucho con los próximos juegos. He de reconocer que todavía no he jugado el nuevo Breath of the Wild (2017), pero ya le hincaré el diente en algún momento. En resumidas cuentas, que cualquier juego de esta serie es un must si te gustan los videojuegos. Al menos a mí, nunca me han decepcionado.



lunes, 16 de octubre de 2017

La literatura fantástica

Lo más lógico sería empezar esta entrada definiendo el término de literatura fantástica. Pero como yo aborrezco todo aquello que sea lógico, voy a pasar de esa chorrada.

No, ahora en serio, lo cierto es que hay muchos desacuerdos a la hora de definir el término. Hay quien dice que se puede considerar literatura fantástica a cualquier relato en el que intervengan fenómenos sobrenaturales y extraordinarios. Sin embargo, ante esta definición surge un problema, y es que todos los relatos mitológicos y religiosos incluyen estos elementos, pero podemos decir con mucha seguridad que no son literatura fantástica. 

Como yo soy muy laica, opto por abordar el término desde un punto de vista también laico. Esta visión atea de la literatura ha sido apoyada por muchos mediante criterios históricos, sin atribuir un origen divino a los fenómenos sobrenaturales que se relatan, sino que persiguen una  explicación racional y científica. Esto hace que los lectores nos preguntemos si lo que estamos leyendo es real, y nos hace volar a mundos en los que (casi) todo es posible.

Una vez soltado este rollo que he extraído de la Wikipedia, volvamos a la realidad. Yo no voy a contar en este blog todos estos datos que solo a los frikis (frikis de verdad, de esos que tienen una licenciatura y todo) les interesa. Soy una adolescente, y mientras la realidad no me de un tortazo, prefiero seguir viviendo en mi mundillo. Esto no es un trabajo de fin de grado, ya me tocará hacerlo en su momento. Así que voy a enfocar todo esto de una forma muy personal.

Hecho este pequeño inciso, sigamos con el tema que importa. La fantasía. Como podréis imaginar, hay diferentes subgéneros dentro del género fantástico. Hay diferentes formas de clasificarlos, pero yo voy a usar una diferenciación que he encontrado en una página web que me ha gustado bastante, así que seguramente deje un link por algún lado. También hay que decir que los relatos fantásticos pueden pertenecer a un solo género o a varios, no son clasificaciones absolutas.


  • ALTA FANTASÍA / ÉPICA . Es aquella en la que los hechos suceden en un mundo ficticio, y el tema principal es la lucha de los protagonistas contra el mal. Suelen aparecer seres como elfos, hadas, enanos, ogros, gigantes, dragones... Muestra al mundo y a los personajes con grandiosidad y epicidad, y el enemigo suele ser un señor oscuro que representa la maldad, con un plan para conquistar y dominar el mundo. Creo que el ejemplo más representativo del subgénero sería El Señor de los Anillos, de J.R.R Tolkien, obra que mencionaré en muchas (demasiadas) ocasiones.


  • BAJA FANTASÍA. Como su nombre indica, se caracteriza por un menor nivel de peso de los tradicionales elementos, seres y ambientes fantásticos. La ambientación suele ser urbana. No define el bien y el mal como fuerzas absolutas, sino que las mezcla. Por ello, el protagonista suele ser un antihéroe que toma decisiones con buena voluntad pero que desencadenan en desastres. Los antagonistas suelen ser personajes corruptos y vanidosos que no representan el mal en su totalidad, simplemente son avariciosos y buscan su beneficio personal. Ejemplo: Canción de hielo y fuego, de George R.R. Martín (que todo el mundo sepa que es una persona maligna, que empezó a escribir una saga de novelas allá por los 90 pero que ha decidido dejar a medias para centrarse en su versión televisiva Juego de Tronos, porque claro, eso da más dineros). 

  • FANTASÍA HEROICA: En este subgénero, hay un claro enfrentamiento entre espada y magia. Los protagonistas son héroes muy fuertes y valientes que se enfrentan a numerosos peligros. Suele ambientarse en al Edad Media, pero realmente la ambientación puede estar situado en cualquier sociedad atrasada tecnológicamente. Se origina a partir de las literaturas irlandesas y escandinavas, y también está influenciada por la literatura épica de la Antigüedad, la mitología árabe medieval,  las leyendas artúricas, los cuentos fantásticos y góticos del XIX... Para que luego algunos listillos digan que la literatura fantástica es solo una golosina para adolescentes, que narra las estupideces que unos saltimbanquis hacen con espadas y bolas de fuego. 

  • FANTASÍA OSCURA: Consiste en la mezcla de la fantasía y el terror. Dentro del subgénero, hay 2 corrientes; la fantasía oscura terrorífica, se podría decir que son historias de terror en las que aparecen elementos sobrenaturales (al contrario que si aparece un asesino, en cuyo caso se trataría de una historia de horror) como hombres lobo o vampiros; y la fantasía oscura fantástica, que tiene como protagonistas a anti-héroes, contextos con más relación fantástica, y en la que se suele hacer uso de la brujería. Ejemplo: Apocalipsis, de Stephen King.

  • CIENCIA FICCIÓN FANTÁSTICA: Nos ofrece una fachada de ciencia ficción en un mundo con una tecnología avanzada, a veces en otros planetas o galaxias.Aparecen naves espaciales, coches voladores, espadas láser... Pero los elementos fantásticos también tienen un gran peso. Un ejemplo sería Star Wars

  • FANTASÍA HISTÓRICA : básicamente consiste en ambientar la novela en un período histórico determinado (se toma la Antigüedad como referencia en muchas ocasiones) y añadir elementos y seres sobrenaturales o fantásticos. Por ejemplo: Las nieblas de Avalón, que narra la historia del rey Arturo pero desde la perspectiva de los personajes femeninos.


Los ejemplos que he dado de cada subgénero no son tal vez los más representativos. Pero como es MI blog, pongo los ejemplos que YO he leído y que puedo asegurar que pertenecen a ese género.

Prefiero dejar esto aquí porque me estoy dando cuenta de lo aburrida y larga que me ha quedado esta entrada.

Salu2